Afilando hachas
Y una tal Claudia que ha llegado para quedarse
Ha pasado un mes desde la última edición de esta newsletter. Lo siento, pero es que… ¡Menudo mesecito!
Ya os había dicho que en marzo mi hijo pequeño cumplía 1 año y era el momento que habíamos marcado en el calendario para que empezara la guardería.
Yo ya me había hecho ilusiones, pensando que tendría 3 horitas cada mañana para ir al gimnasio y currar tranquilamente. Pues va a ser que no. Está siendo complicado pillar el ritmo. En las 3 semanas que llevamos, el niño ha pillado fiebre, tos, mocos, pasa… Eso implica que esté muy irritable, quejica, malas noches…
Mi mujer y yo obviamente hemos caído víctimas de esa guerra bacteriológica que se libra en las guarderías. Estamos para el arrastre.
En fin, shit happens.
En cuanto a cosas de curro, os voy a hacer un resumen de lo que he estado haciendo estas semanas:
Finite Grid, Mi primera app para iOS
En el último correo ya comenté que la había acabado y estaba en proceso de revisión por parte de Apple. Finalmente la aprobaron en 2 días y al primer intento.
Hice un vídeo explicando el proceso que había seguido y creo que ha gustado porque es de los más vistos del canal.
La app se llama Finite Grid (por cierto, la landing finitegrid.app la hice con Claude Code en 15 min).
La idea vino de 2 libros que se han mezclado como un cocktail en mi cabeza y han resultado en este proyecto:
4.000 semanas - Gestión del tiempo para mortales, de Oliver Burkeman.
Diario para estoicos, de Ryan Holiday.
El objetivo de la aplicación es recordarnos cada semana que nuestro tiempo es limitado.
Al igual que el libro de Oliver Burkeman, no para generar desasosiego, sino todo lo contrario. El concepto que hay de fondo debe servir para ayudarnos a ser conscientes de las cosas que verdaderamente importan y evitar caer en ruedas de hamster como la de “hay que ser más productivos, así tendremos más tiempo”, porque eso es falso.
He querido que la aplicación invite a reflexionar sobre este concepto con una frase cada semana. Normalmente son citas sobre estoicismo y filosofía, pero la semana pasada no pude evitar la tentación de poner al gran Robe:
Afilando el hacha
“Si tuviera seis horas para cortar un árbol, invertiría las primeras cuatro en afilar el hacha”.
Esa frase se le atribuye a Abraham Lincoln, y podríamos decir que estoy aplicándome el cuento con mis webs de nicho.
Venía acumulando más de 40 proyectos, todos de tipo directorio de empresas, que es lo que mejor me había funcionado los últimos años.
Pero la escalabilidad no estaba bien planteada y el mantenimiento era muy tedioso.
Además, de esos 40 y pico proyectos, algunos tenían varios dominios, porque el mismo directorio podía estar replicado en distintos países, cada uno con su dominio o subdominio.
Así a ojo, creo que tenía unos 150 sitios repartidos en 60 bases de datos aproximadamente y sus respectivos CMS.
Llevo meses trabajando en una reestructuración de todos estos proyectos y las últimas semanas le he metido bastante caña. Muchas horas invertidas en unificar los proyectos, aprovechando para optimizar y automatizar algunos procesos…
He conseguido pasar de esas 60 bases de datos aprox a 37, y de los 60 CMS a solo 3. Es decir, puedo mantener los 150 sitios gestionando solo 3 CMS.
¿Esta inversión de tiempo va a tener impacto directo en generar más ingresos?
No a corto plazo, porque estos cambios no afectan al SEO de las webs, pero el objetivo es reducir al máximo la pereza que implica mantener este ecosistema de webs.
Así, cualquier cambio que haga será mucho más ágil, y cualquier mejora que implemente en las webs se aplicará de forma automática en todas.
Todo esto es parte de mi estrategia para remontar estas webs que van con una tendencia negativa desde 2024. Operación conocida como “Google, sujétame el cubata”. Parte 1 y Parte 2 en Youtube ;)
Me faltan por pulir algunos detalles, pero en breve el hacha estará MUY afilada y podré abrir nuevas webs como churros.
No exagero si os digo que de aquí a final de año tengo intención de abrir 30 o 50 webs de este tipo.
La mayoría no arrancarán, porque Google está muy estricto con estas webs (en muchas ocasiones ni las indexa o las tumba durante la primera semana de vida), pero he optado por la estrategia de tirar espaguetis a la pared y esperar que 5 de esas 50 funcionen. Si tengo esa suerte, será muy rentable.
Creando a “Claudia OS”, mi asistente personal con IA
Llevo 4 o 5 días con esto y me tiene loco el asunto.
No sé hasta qué punto la IA puede ser hoy en día un asistente personal útil. Me pregunto si los sistemas que publican algunos (y que un poco más y llevan solos el negocio) son realmente prácticos o son solo de caras a la galería.
No tengo ni idea, pero vamos a averiguarlo.
Después de valorar diferentes opciones, me he decantado por Claude Code.
Pero voy a ir un paso más allá, porque hasta ahora lo usaba en local para programar (y esa faceta va a seguir igual así), pero para esta versión del “Claude Code Asistente Personal” quiero darle autonomía, que haga ciertas tareas de forma automatizada y que esté disponible 24/7. Así que lo he instalado en un VPS.
Y he bautizado al sistema como “Claudia OS” (Claudia para los amigos).
¿Por qué Claude Code y no OpenClaw?
¿Por qué en un VPS y no en un Mac mini?
¿Y la seguridad?
Bueno, calma... Todo esto es un melón y cada opción tiene pros, contras y matices. Dejaré todas estas explicaciones para un vídeo, cuando presente a Claudia en sociedad.
Algunas cuestiones que he ido resolviendo para que el sistema funcione como yo quiero:
Sincronización total Macbook-VPS:
Claudia OS no deja de ser un repositorio (una carpeta) donde se ejecuta Claude Code. Ese repositorio lo he subido a GitHub y está sincronizado con el servidor y mi ordenador. Así, el contexto y los avances siempre están al día, trabaje desde donde trabaje.Memoria extendida para que Claudia no olvide:
Claudia auto-genera sus propios archivos Markdown con todo lo que sale en nuestras conversaciones y que considera relevante recordar para el futuro.Corpus de mis contenidos actualizado automáticamente:
Cada vez que publico en Substack o YouTube, un script de Python lo detecta, limpia el contenido (el post o la transcripción del vídeo) y genera un archivo .md en su base de conocimiento.
Así Claudia sabe exactamente lo que he publicado y puede ayudarme con brainstorming, borradores, etc. Siempre con todo el contexto real actualizado. Ya no es que le subas “unos ejemplos”, sino que lo tiene TODO a mano.Bot de Telegram:
Esto es la polla. Me puedo comunicar con el VPS por Telegram (texto o voz) y mi mensaje se convierte en un prompt que Claudia ejecuta en el servidor. Esto reduce muchísimo la fricción de usar el sistema. Elimina la pereza de interactuar con Claudia.
El primer uso práctico que he desarrollado es una integración con Google Calendar. De momento solo le he dado permisos de lectura pero pronto le daré las llaves para que pueda gestionar el calendario.
Básicamente a las 8:00h Claudia me envía por Telegram el briefing de mi día.
Digo “Claudia me envía” porque suena bien, pero en este proceso concreto no interviene la IA, es un simple script de Python (que obviamente ha creado Claudia, eso sí). Nada que no pudieras montar antes con n8n o similar.
No me preguntéis por otros casos de uso práctico todavía porque no los tengo definidos.
Tengo mucha ideas que quiero ir probando, ya os las iré compartiendo.
Con cada paso que avanzo le veo más potencial al sistema.
Si se te ocurre algún caso de uso práctico para un freelance y buscavidas digital como yo, soy todo oídos.
Por cierto, Bosco Soler está metido con este tema también. Él está creando a "Clawdio”, en su caso usando Claude Cowork. Tengo curiosidad por ver cómo lo hace y agenciarme alguna idea para mi Claudia OS.
Y así estamos por aquí, flipándolo cada día más con el potencial de toda esta mierda de la IA y con ganas de profundizar más y más para crear cosas guapas con las que ganarnos el pan.
Gracias por leer.
Sergi Ruiz, desde la cueva.




