El caos de poder hacerlo todo
Y por qué mi cabeza no escala al mismo ritmo que la IA.
Veo a mucha gente del mundillo del desarrollo diciendo que el cuello de botella ya no es el código, sino ellos mismos. Pues puedo confirmar que es cierto. Hoy vengo a explicaros cómo estoy viviendo yo esos cambios por culpa de gracias a la IA.
Últimamente mi cabeza vive en un caos como no recuerdo en ninguna otra época. Ahora mismo tendré 5 o 6 side projects en marcha, además de clientes y webs de nicho.
Antes, el filtro para embarcarse en cosas eran el tiempo y la complejidad. Cuando se me ocurría una idea para un proyecto, mi cabeza hacía un cálculo rápido: “esto son 2 meses de curro”. Y si no estaba dispuesto a meterle esos dos meses, se quedaba en una nota mental y a otra cosa.
Además, cuando me embarcaba finalmente en algo, iba de uno en uno, porque no había espacio para llevar clientes + webs de nicho + múltiples side projects.
Pero ahora ese filtro ya no sirve. En vez de 2 meses, el cálculo rápido para la misma idea puede ser: “esto son 5 días con Claude”. Y claro, 5 días parecen fáciles de encontrar. Así que apunto la idea en mi lista de proyectos, pero no como idea de futuro, sino como “la semana que viene podría sacar hueco”.
Esto provoca que esa lista de tareas y proyectos crezca mucho más rápido de lo que soy capaz de tachar.
El cuello de botella ha pasado de estar en el hacer a estar en el pensar.
Paul Graham (fundador de Y Combinator) escribió hace años sobre esto y de cómo cambian por completo las formas de trabajar entre makers y managers.
Decía que el “maker” necesita bloques largos de foco ininterrumpido para trabajar bien, y que el “manager” salta entre tareas cada hora.
Bueno, pues yo antes era maker y de la noche a la mañana he pasado a ser manager. Y mi cabeza aún tiene que aprender a jugar a ese nuevo juego.
El fin del modo foco
Pero hay otra consecuencia que no esperaba: me estoy dando cuenta que no retengo igual que antes lo que ya he hecho.
En aquella entrañable época donde uno mismo programaba el código, yo entraba en un modo foco, un estado de concentración máxima que en mi caso no he experimentado con ningún otro tipo de tarea.
La sensación de estar programando y no ser consciente de lo que te rodea ni del tiempo que pasa es era maravillosa.
Y ese momentum servía para que la cabeza lo registrara todo bien. Podían pasar meses y retomaba el hilo de un proyecto sin problemas porque me acordaba de todo lo que había hecho.
Ahora, como no toco ni una línea de código desde hace 3 meses y lo que hago es orquestar agentes, no soy capaz de entrar en ese poco menos que estado alterado de conciencia, y eso provoca que a veces, cuando retomo algo (que puede ser al día siguiente, no hace falta ir mucho más allá), no sé si había implementado X funcionalidad o solo la había pensado pero no se lo llegué a pedir a Claude porque pasé a otra cosa mientras el agente acababa lo que hacía.
Y es que estar con 6 sesiones o más en paralelo mezclando proyectos porque “para qué esperar 2 minutos a que un agente acabe su tarea” no ayuda a que la cabeza retenga las cosas.
Me diréis “pues trabaja solo con una sesión / tarea a la vez”.
Eso sería ideal, pero tal y como funciona mi cabeza, ya os digo yo que no es posible.
He empezado a probar alguna cosa para solucionar este tema. Por ejemplo, en cuanto se me ocurre algo mientras un agente está trabajando, en vez de pensar “cuando acabe se lo digo”, lo apunto en un documento de tareas de ese proyecto. Da igual que sea una tontería o que pierda 20 segundos anotándolo.
Soy consciente que quizás es un parche un poco cutre, pero al menos ya no me acuesto pensando “¿le he dicho a Claude que cambie eso o solo me lo he imaginado?”.
Esta nueva forma de afrontar proyectos me produce una sensación un tanto paradójica porque noto que tengo más capacidad y ritmo de ejecución que nunca, pero parece que mi cabeza no ha escalado al mismo ritmo.
En qué ando metido
Sigo mejorando Claudia OS de nuevas formas a medida que voy teniendo necesidades:
Nueva skill en Claudia OS para analizar mi canal de YouTube.
Skill de finanzas personales/familiares, con vistas a convertirla en app iOS (y que me ayude a reducir nuestro nivel de gasto en casa, insostenible mucho más tiempo a estos niveles)
Claudia OS conectada con mi FitBit + Google Health: datos de sueño, alertas de sedentarismo… Veremos donde llega, pero el objetivo es ambicioso: quiero que Claudia se convierta en mi coach de salud integral.
Capa de IA a ctraltship.com para rellenar el directorio sin esfuerzo.
Probando creación automatizada de contenido (fotos de producto y vídeos) para mover Mapness.io en redes sociales sin dedicarle tiempo.
Replanteando el modelo de negocio de Ranktracking.co.
Investigando chatbots de IA para clientes y reenfocando un SaaS (otro) pausado para que sea AI-native.
Operación Rescate de mis webs de nicho (mi prioridad máxima este año): CMS al 99%. A punto ya de poder darle al botón de “generar webs como churros”.
Me he montado un dashboard para controlar tráfico y dinero de cada web, y otro con el histórico de Adsense desde hace 8 años. 365.000€ facturados ya… flipo bastante.
Seguro que me dejo algo, pero esto es lo que recuerdo de memoria ahora mismo.
Por cierto, en el último vídeo decía que no sabía cómo convertir todo el tiempo invertido en IA en facturación. Pues creo que ya tengo la primera palanca. Pero eso para la semana que viene.
Gracias por leer.
Sergi Ruiz, desde la cueva.



