Hace unos meses me propuse comprobar si la IA era capaz de montar un negocio rentable desde cero, interviniendo yo lo mínimo posible.
Desde hoy, la tienda de doms.fit está abierta al público.
Podemos dar por finalizada la primera fase del experimento.
Si me sigues en redes quizás ya sepas un poco de qué va esto. Si no, te pongo en contexto.
La idea era que la IA se encargara de casi todo: encontrar una oportunidad, definir el producto, crear la marca, buscar proveedores, calcular precios, preparar el marketing, programar la tienda y, más adelante, gestionar buena parte del día a día.
Mi papel consistiría en aprobar o rechazar sus decisiones y poner la pasta inicial para arrancar.
Para quien no lo sepa, mi mano derecha es Claudia OS, una asistente personal de IA montada sobre Claude Code, que tiene todo el contexto de lo que hago y de mis proyectos. Le expliqué el experimento y, desde entonces, ella ha ido tirando del hilo.
Tres meses después, el resultado es DOMS.
DOMS son las siglas en inglés de las agujetas: Delayed Onset Muscle Soreness. La marca vende fragancias para deportistas y centros deportivos, así que el nombre le viene al pelo.
De momento hemos empezado con una sola: Cool Down, un mikado de “Bambú y Cedro” pensado para recepciones, vestuarios, salas de entrenamiento y también para casa.
Lo que ha hecho la IA
Encontrar la idea fue más difícil de lo que pensaba.
Me propuso lámparas LED, trofeos personalizados, decoración de madera tipo Etsy y otras ideas que no me convencían absolutamente nada. Estuve cerca de abandonar el experimento antes de haber empezado.
Como Claudia tiene acceso a mi correo, le pedí que leyera a modo de brainstorming todas las ediciones de ecommpills, la newsletter de Jaime Mesa donde comparte tiendas online que le parecen interesantes.
Eso ayudó a desencallar la búsqueda y acabamos llegando a las fragancias para deportistas.
A partir de ahí, la IA:
Me pasó propuestas de naming y en 2 minutos me decidí por “DOMS” y registré el dominio.
Buscó fabricantes y dio con el proveedor que finalmente he utilizado. Yo busqué alternativas por mi cuenta y no encontré ninguna mejor.
Propuso Bamboo & Cedar como fragancia. Aunque que yo sepa la IA aún no puede oler, pedí muestras al fabricante y doy fe que huele muy bien.
Creó el logo, eligió las tipografías y trabajó el diseño del packaging.
Calculó precios, márgenes y definió packs.
Diseñó el modelo para centros deportivos: precio profesional para revender y un sistema de códigos y QR con comisión sobre las compras de sus socios.
Preparó los correos al proveedor y ayudó a decidir formatos, acabados, cajas, etiquetas, varillas y materiales de envío.
Convirtió unas fotos bastante cutres hechas en mi despacho en las imágenes de producto y de ambiente que aparecen en la web.
Escribió y revisó los textos.
Programó la tienda completa.
Y cuando digo completa me refiero a carrito, pagos con Stripe, cuentas de cliente, pedidos, área para profesionales, códigos de afiliación y un panel desde el que gestionarlo todo.
No he usado Shopify ni WooCommerce. Es un ecommerce programado a medida para lo que necesita DOMS ahora mismo.
Aquí conviene añadir que la IA también ha hecho unas cuantas cosas mal.
Claude fue incapaz de conseguir fotografías de producto decentes a partir de mis originales. Después de varios intentos bastante lamentables, Codex lo hizo mucho mejor.
Con el copy pasó algo parecido. Tener todo el contexto no impidió que algunos textos olieran a IA desde lejos, así que hubo que repasarlos, discutirlos y probar otras opciones.
Pero todo esto también forma parte del experimento. Dejar que la IA tome decisiones no significa aceptar cualquier cosa que vomite.
Lo que he hecho yo
Mi principal aportación ha sido decir que no.
He rechazado ideas de negocio, diseños, textos, fotos y decisiones que no me convencían. Reconozco que en algunos momentos he metido más cucharada de la que pretendía, pero sin algo de criterio humano probablemente ahora estaríamos intentando vender la lámpara LED número 10.001 de Etsy.
También he puesto el dinero, registrado la marca, realizado los pedidos a proveedores y tomado las decisiones que creo que podían tener más impacto.
Y me he ocupado de toda la parte física: recibir el producto, oler las muestras, hacer las fotografías originales, preparar materiales y, a partir de ahora, empaquetar y enviar los pedidos.
Si esto acaba funcionando, la intención es delegar también la logística. Con cincuenta mikados en casa no hace falta complicarse tanto.
Calculando por encima, durante estos tres meses le habré dedicado entre 20 y 30 horas de trabajo mío.
No está mal para llegar desde una hoja en blanco hasta un ecommerce operativo con un producto físico dentro.
Los números hasta hoy
Esto es lo que he invertido en la primera fase:
Primer lote: 50 mikados y 12 recargas, 544€.
Cajas, etiquetas, varillas y protección para los envíos: unos 120€.
Registro de la marca: 128€.
Dominio: 45€.
En total, unos 837€ sin IVA.
A eso hay que añadir aproximadamente 20€ al mes de servidor.
Facturado hasta hoy: 48€.
Sí, ya tiene su primer pedido. Lo ha hecho el dueño del box donde entreno, que desde que le expliqué el proyecto quiso ser el primero en comprar.
Es anecdótico, lo sé. Un colega haciéndote el primer pedido no valida nada. Pero ver el primer cobro entrar siempre mola bastante.
Queda bastante mikado por vender.
Lo más divertido está por llegar
Hasta ahora ha sido la parte sencilla. Pero una tienda “operativa” no es “un negocio rentable”.
Así que a partir de aquí es donde el experimento se pone interesante de verdad.
Si la fase 1 era montar la tienda, la fase 2 es que funcione. Y a poder ser, sin mí.
La siguiente fase tiene dos frentes:
El primero es generar demanda. El Instagram de DOMS está vacío y las redes sociales me dan una pereza tremenda, así que quiero comprobar si la IA puede planificar, producir y publicar contenido de forma continuada. También entrarán el SEO, Google Ads, Meta Ads y la captación directa de gimnasios, boxes y estudios.
El segundo es operar el negocio sin convertirme yo en el cuello de botella. La conexión con Holded está a medias, también quedan por automatizar la atención al cliente, las reposiciones de stock y buena parte de la gestión diaria.
Y por supuesto habrá que ir aprendiendo y mejorando sobre la marcha: entender qué canal vende, qué tipo de centro responde, si la gente repite, cuánto cuesta conseguir un cliente y si tiene sentido abrir nuevas fragancias o formatos.
Puede que dentro de unos meses la conclusión sea que la IA ha construido una tienda impecable para un producto que nadie quería comprar. Sería una faena, pero nada que no haya experimentado previamente con otros proyectos sin IA.
Todo este proceso lo he ido contando en una miniserie de vídeos verticales en redes.
También estoy preparando un vídeo largo con el proceso completo, pero ese vídeo todavía no tiene final.
Podría cerrarlo ahora enseñando la tienda y diciendo que la IA ha sido capaz de montar un ecommerce desde cero, pero la pregunta interesante nunca fue esa. Quiero saber si puede mantenerlo vivo, conseguir clientes y convertirlo en un negocio rentable con una intervención mínima por mi parte.
Así que el vídeo tendrá que esperar unos meses más.
Salga bien o mal, os lo contaré.
Si quieres apoyar el experimento
No voy a pedirte que compres un ambientador para el baño de tu casa (aunque no te arrepentirías).
Pero si tienes confianza con quien lleva tu gimnasio, tu box de CrossFit, tu centro de pilates, tu estudio de yoga o cualquier otro sitio donde entrenes, una presentación sí me ayudaría muchísimo.
A un centro puede interesarle DOMS para ambientar la recepción o los vestuarios, para vender el producto directamente con precio profesional o para recomendarlo mediante un código QR y llevarse una comisión sin comprar stock.
En la página para centros está explicado con detalle.
Si se te ocurre alguien a quien pueda encajarle, puedes pasarle ese enlace o ponerme en contacto con él.
Y si quieres ver cómo la IA consigue que un Instagram vacío empiece a atraer clientes (o no), puedes seguir a @doms.fragancias.
Gracias por leer.
Sergi Ruiz, desde la cueva.
PD: Este miércoles 23, a las 16:00, estaré en SinOficina inaugurando los Audit, uno de los formatos nuevos de esta temporada.
No será una charla ni una masterclass. Revisaremos en directo cómo estáis trabajando con Claude o Codex, veremos qué se puede optimizar e intentaré resolver todas las dudas que nos dé tiempo.
A los que ya estáis dentro, os espero allí.
Si todavía no formáis parte de la comunidad, podéis ver la presentación de la nueva temporada que hicieron Bosco Soler y María la semana pasada (o leer aquí el resumen).
Si os convence, os invito a registraros desde mi enlace de embajador y veniros directamente al Audit ;)
Y para una cálida bienvenida en forma de descuento a los nuevos miembros, han preparado el código LA9LAMUEVE válido hasta el miércoles 23.





