La semana pasada puse a la venta SEO OS, un agente de IA para consultores SEO, y el plan de negocio que había detrás cabía en una frase.
Os voy a explicar la realidad de cómo suceden a veces las cosas, para que veáis que no hay grandes planes trazados milimétricamente o una mega estrategia detrás.
SEO OS es el agente que llevo creando desde abril, poco a poco, para que me ayude en el día a día como consultor. Lo empecé a construir para mí, sin ninguna intención de venderlo… hasta hace 2 semanas.
Publiqué en redes que había cancelado mi suscripción a la suite SEO que usaba porque ahora este agente era todo lo que necesitaba, y que si interesaba el tema dejaran cariño en el post, y vaya si dejaron cariño:
127 likes y 72 guardados en Twitter, y otros tantos en LinkedIn.
Interés había, así que me puse manos a la obra a grabar el vídeo, porque parecía que podía serle útil a otros SEOs para montarse algo parecido.
Y mientras preparaba el guión del vídeo, literalmente pensé: “bueno, ya que voy a hacer el vídeo enseñando mi sistema, vamos a empaquetar el agente en un ZIP limpio y metemos una landing por si le interesa a alguien”.
Ese “por si le interesa a alguien” es todo el plan de negocio que había.
Una semana después de publicarlo:
59 ventas
4.441 € (sin IVA)
Unos 4.100 € netos después de las comisiones de Polar.
El vídeo, 4.500 visitas y 94 suscriptores nuevos (históricamente ya es Top1 en horas de visualización, Top2 en reproducciones y Top3 en suscriptores nuevos)
Si alguien cree que detrás de esto había una estrategia bien planificada, siento decepcionarle. Yo de lanzamientos no tengo ni puta idea. Lo que hice fue tirar de sentido común:
Grabar el vídeo enseñando el agente por dentro, que lo iba a hacer igualmente.
Poner una oferta para los primeros y generar un poco de urgencia: 25 plazas a 49 €, para agradecer la confianza inicial. Después, a 99 €. Eso lo decía en el vídeo y estaba en la landing.
Compartir el vídeo en Twitter y luego, a medida que entraban las ventas, ser un poco pesao en las redes publicando la evolución para crear un poco de FOMO.
Y ya está. No hubo nada más, pero suficiente para que las 25 plazas se fueran en menos de 10 horas.
Seguramente haya pecado de poner un precio muy bajo, pero no sabía qué aceptación tendría un producto así. Quizás en ese tweet había muchos curiosos y pocos dispuestos a pagar, era imposible saberlo. Tampoco tenía referencias de agentes de IA vendiéndose de esta manera. En cualquier caso, lo hecho, hecho está.
Algo que me ha hecho pensar estos días es la comparación con Ranktracking(.co), un microSaaS que hice para hacer seguimiento de posiciones en Google. Lo abrí en mayo de 2025 y no llegó a tener ni un cliente de pago.
Anécdota graciosa: he cerrado Ranktracking justo después del lanzamiento de SEO OS, porque este agente de IA también puede hacer el trabajo que hacía Ranktracking. Mandé un correo a todos los usuarios que habían creado una cuenta demo en la herramienta a lo largo de este año y medio. Una de esas personas ha comprado SEO OS. Es decir, el correo de despedida de Ranktracking ha vendido más que Ranktracking en toda su vida.
¿Y qué ha cambiado en ambos lanzamientos?
Es difícil comparar, porque son productos distintos. Uno era un microSaaS y otro es un agente de IA para Claude Code. Pero el público objetivo es el mismo: profesionales del sector del SEO.
Tengo claros un par de motivos por los que Ranktracking no tuvo éxito. Por resumir:
Mal timing: Al poco de abrirla, Google limitó que las herramientas que monitorizan posiciones pudieran obtener datos de los 100 resultados de la búsqueda, y esas herramientas pasaron a multiplicar su coste. La mía estaba planteada para ser low-cost, así que me afectó directamente.
No resolvía nada nuevo, cualquier SEO ya monitoriza posiciones con su suite SEO habitual. La mía es cierto que abarataba mucho eso, pero a costa de la fricción de introducir una herramienta más al profesional solo para este tema.
Pero independientemente de estos dos motivos, creo que hay uno que pesa más: ahora tengo una audiencia.
Y ojo, que no hablo de una audiencia enorme. Un canal de YouTube de 1.000 suscriptores, una cuenta de Twitter de 1.800 y esta newsletter de casi 250.
Nada espectacular cuantitativamente, pero es que no hace falta mucha gente, hace falta la gente adecuada (y aquí cualitativamente vais sobrados 🫶).
Y se nota en cómo entraron las ventas: 26 el primer día, 17 el segundo, y a partir de ahí, goteo. Casi tres cuartas partes en las 48 horas en que llegué a mi gente.
Como ya he dicho en varias ocasiones, hoy en día, con lo fácil que se vuelve desarrollar cualquier producto, lo que marca la diferencia más que nunca es la distribución. Y esa distribución puede tomar muchas formas. Una de ellas pasa por haber construido una audiencia que confíe en ti.
En el vídeo desglosando cifras del primer año del canal conté que después de unas 200 horas de trabajo, el retorno económico directo de YouTube había sido cero, pero que tenía cada vez más claro que tener una audiencia detrás podía ser una palanca para mover algo el día de mañana.
No pensaba que el día de mañana fuera a llegar tan rápido. No es una prueba científica, es un caso, el mío. Pero ese discurso tan manido de que sin distribución da igual lo bueno que sea tu producto, esta vez lo he vivido en primera persona.
Hace un par de semanas, en el vídeo sobre las dos caras de exponerse, dije que abrí el canal porque intuía que ponerme en ese foco podía hacer que ocurriesen cosas que no era capaz de prever.
Pues esto es una de esas cosas. Ni lo preveía ni lo planifiqué, y no habría pasado sin esos 1.000 suscriptores, esos 1.800 seguidores y vosotros.
Gracias por leer.
Sergi Ruiz, Desde la Cueva
PD: Una primicia solo para vosotros. Estoy ultimando una edición de SEO OS para freelancers y pequeños negocios de otros sectores que no saben nada de SEO ni tienen por qué saberlo.
Es un agente proactivo: analiza tus datos y tu web, te propone mejoras sin tecnicismos y, si le das permiso, las aplica. Y lleva dentro mis casi 10 años de experiencia, para que tome las decisiones como las tomaría yo.
Está al 99 %, y antes de lanzarla quiero que la prueben unos cuantos y me digan qué pulir. 10 valientes early adopters como máximo para hacer de conejillos de indias. Solo se necesita una suscripción de Claude y dejarse llevar por el agente para mejorar el SEO de tu web.
Si alguien está interesado, que me escriba durante esta semana, antes del domingo 15, y le paso el enlace a precio especial: 199 € + IVA (el precio oficial será de 399 €).
Eso sí… si podéis pagar a un buen consultor SEO, hacedlo. Esto es para los que no pueden permitírselo, que tener algo así es mucho mejor que no tener nada.






