¿Ganamos más para vivir mejor o solo para gastar más?

Hoy no vengo a hablar de negocios. Vengo a divagar sobre la rueda de hámster en la que vivimos.
Aquí en casa, en 2025, hemos gastado 70.000€ siendo 4.
Si me lo dicen hace cinco o seis años, cuando facturaba la mitad de eso y me sentía el puto amo porque no tenía jefes y me daba para ahorraba 1.000 pavos al mes, le habría dicho a ese "Sergi del futuro" que era un absoluto derrochador.
Pero la realidad es que no tengo la sensación de que hayamos derrochado.
No hemos hecho grandes viajes, ni hemos comprado cosas "de rico", ni hay caprichos gigantescos.
Entonces, ¿dónde coño se ha ido la pasta?
Dándole vueltas estos días, me he montado en la cabeza un concepto que me está ayudando a entenderlo: la diferencia entre"nivel de vida" y "calidad de vida".
El nivel de vida es el consumismo puro y duro. Ya sea por estatus o por inercia. El coche nuevo que no necesitas (mea culpa, pero no lo he metido en esos 70K€), la ropa que tampoco necesitas, etc. Capitalismo en su máximo esplendor.
La calidad de vida es comprar bienestar: salud (física y mental), tranquilidad y tiempo.
Siendo los mi mujer y yo autónomos, con una niña de 3 años y un bebé de 10 meses, nuestra "calidad de vida" se ha vuelto carísima.
Compramos comida ecológica porque sabemos de la importancia de la alimentación en nuestra salud.
Pagamos una mutua para no depender de la Sanidad Pública (que tiene muchas cosas buenas, pero otras no tanto).
Pagamos a alguien que nos ayude con la limpieza en casa para ahorrarme el rebranding de "la cueva" a "la pocilga".
Y sobre todo, pagamos comodidad.
La trampa de todo esto es que, inconscientemente, vas subiendo el listón. Lo que antes era un lujo (que alguien venga a limpiar tres horas) ahora es una necesidad para no colapsar mentalmente.
Resulta que ese concepto tiene un nombre: inflación del estilo de vida.
Sin darte cuenta, pasar de 40.000€ a 80.000€ al año no se transforma en la ansiada libertad, sino en la nueva normalidad a mantener.
Ganamos más, pero el coste de esas comodities ha aumentado proporcionalmente.
¿Son cosas imprescindibles? En absoluto. Nadie se muere por no comer carne ecológica, por no tomar creatina o por no pagar un gimnasio. Pero ayudan a estar mejor. No son la dopamina rápida de la compra compulsiva.
O esa es la justificación que me intenta vender mi cerebro después de ver el excel con los gastos.
Pero si tienes otra teoría al respecto, ilumíname, por favor, necesito terapia colectiva.
He grabado un vídeo desglosando esos 70.000€ (ingresos, gastos, ahorros e inversión) porque creo que en este país hablamos poco de dinero con transparencia y quizás a alguien le sirva como inspiración para copiar lo bueno o evitar lo malo de nuestra organización.
Si te apetece ver las tripas de mi economía familiar y cómo nos auto-saboteamos para gastar tanto, te lo dejo por aquí:
Objetivo 2026: reducir nivel de vida sin bajar calidad de vida. A ver si lo conseguimos.
Gracias por leer.
Sergi Ruiz, desde la cueva.


